Metempsicosis


Franco Battiato - Un irresistibile richiamo


Vivir es llegar y morir es volver.
Tres hombres de cada diez caminan hacia la vida.
Tres hombres de cada diez caminan hacia la muerte.
Tres hombres de cada diez mueren en el ansia de vivir.
Esto es porque viven sus vidas frenéticamente.
¿Cómo puede entonces sobrevivir el décimo hombre?
El hombre que sabe vivir
viaja sin temor a los búfalos y a los tigres,
y va desarmado al combate.
El búfalo no encuentra donde hincarle el cuerno,
El tigre no encuentra donde clavarle su garra,
El arma del enemigo no encuentra donde hundir su filo.
¿Por qué?
Porque este hombre desechó sus puntos débiles,
burlando así su destino de morir.
Tao Te King. Lao–Tsé 



La mariposa sucede al último aliento vital. 
Psicopompo efímero entre estados de conciencia.

Como un infinito encarnado, la vida no permite que nunca nos demos cuenta de una manera cabal de ella. La vida sólo puede verse desde una perspectiva particular, una perspectiva inevitablemente sesgada por la consciencia del observador. Un imposible estar fuera de la realidad que se contempla. Una mirada turbia que distorsiona e impide una visibilidad transparente de la vida, una percepción neutra de la realidad. Un espectador enmarcado en la escena que observa. Adherido. Incrustado. 

Lo sorprendente es poder transitar por toda la vida sin reconocer que, continuamente, los defectuosos procesos perceptivos controlan, conforman y deforman tanto nuestra realidad como nuestras ideas de qué y quienes somos. En el momento que me identifico como hijo, hermano, profesional, amante o cualquier otra cosa me pierdo en un laberinto de suposiciones infundadas. En el mar que acoge todas las constelaciones que se desprenden de mis pensamientos. Las que me configuran con una identidad sexual, cultural, social, económica, educacional, filosófica, religiosa e histórica. Todas ellas compiten en mi interior por gobernar el cuerpo, por obtener prioridad en su uso. ¿Cómo desprenderme del laberinto de convicciones que arrastro? He encarcelado en mi consciencia todos los condicionamientos heredados y creados, así como tendencias cuestionables, ocultando mis personalidades imperfectas con todos sus defectos. Y al mismo tiempo juzgando con dichas imperfecciones la realidad.   

¿Cómo reconocer la realidad cuando esta muda continuamente y se vuelve relativa? Cada realidad percibida resulta verdadera sólo dentro de unos estrechos límites, y en la mayoría de las ocasiones no es más que una de las múltiples posibles versiones de cómo son las cosas. Diversas y variadas versiones de la realidad que metamorfosean temporalmente para alejarse de su aislamiento descubriendo así su implícita naturaleza relativa. 
Alejarse del círculo. 
Salirse. 
No se percibe el círculo dentro del mismo.

Quizás es cierto que la Verdad está por encima de todo nombre, formas, métodos, sistemas o escuelas del pensamiento. Que pese a su multiplicidad es esencialmente y exquisitamente de una simplicidad extraordinaria más allá de manifestaciones y metáforas. Que la Verdad no puede comprenderse desde el ámbito intelectual. Que debe ser vivida de forma práctica.

Volver atrás en el tiempo, o correr velozmente hacia el futuro. Sacrificar mi identidad. Mi individualidad. Que el psicopompo me libere de mi mismo para ser yo. Para devolverle a mi conciencia la espontaneidad del niño sin condicionantes que prejuzga la realidad. Desnudar mi alma para así volver a amar. Sin miedos. 
Sin miedo abro mi pecho. 
Expiro el último aliento vital.
Muerta la crisálida,  
la mariposa sucede.




2 degustaciones:

Vera Eikon dijo...

Es un ejercicio difícil, pero a veces sucede. Y lo otro irrumpe un uno, habilitando una nueva consistencia de ese uno que no es, sino en lo otro...Un texto hondo y redondo. Precioso final...Besos Aka

Aka dijo...

Un ejercicio muy difícil Vera, como superar los temores heredados de experiencias previas, cómo protegernos de nosotros mismos para no dañarnos al querer protegernos.
Besos Vera